Vinos: de aromas, sabores y experiencias

Por: Rachell Cowan Canino

Fotos: Abel Rojas Barallobre

Existe una creencia que concibe a la cultura enológica como elitista. Sin embargo, esta afirmación escapa de la realidad, y es que el vino y su sapiencia enamora a todos por igual.

Aromas, sabores y experiencias pudieran definir a una cata de esta deliciosa bebida. Son tantos los detalles a tener en cuenta para una cata exitosa que la convierten en un momento especial y en el cual se imbrican todos los sentidos; así fue el evento que la Escuela Súmate convocó recientemente y que realiza de manera habitual para acercar a sus estudiantes a otros maravillosos mundos, más allá de la peluquería, el maquillaje o el cuidado personal.

La degustación que tuvo lugar en el Hotel Victoria del Vedado capitalino bajo la excelente guía del habano-sommelier Jesús Fernández, fue la oportunidad para probar y conocer a detalles los vinos de Campo Viejo, – los cuales se comercializan en Cuba a través de Havana Club Internacional-, en sus variedades de blanco, espumoso, tinto y Gran Reserva.

Jesús Fernández, habano-sommelier

Desde qué tipo de copa utilizar con cada tipo de vino hasta cómo debe ser su agarre o cómo lograr maridajes increíbles entre comidas y bebidas hasta cuáles son las variedades de uvas más famosas; así como la forma de crianza, fueron motivo de intercambio entre el profesor y las asistentes, en su mayoría, muchachas.

Aprender a catar los vinos hace que se disfruten más y mejor, para reconocer el gusto personal desde los argumentos y palabras apropiadas. El experto sommelier resaltó que al degustar un vino interviene todos los sentidos. Primero, con la vista, se valora el color y el aspecto; con la nariz se examinan las gamas aromáticas, calidad e intensidad; mientras que, en la boca, los principales sabores, los aromas por retronasal, así como su textura y el equilibrio general de las sensaciones. Al mismo tiempo, el tacto al tomar la copa y el oído al brindar.

En cuanto al color de los vinos, este habla directamente de su edad: joven, crianza o reserva. Otro detalle a tener en cuenta son las lágrimas que quedan en la copa, cuantas más aparezcan, más denso y de mayor grado es el vino.

Por otra parte, existen tantos aromas que la lista de identificación en cada uno puede ser muy extensa y se dan por el tipo de uva, la forma de añejamiento, las levaduras, el alcohol, etc. Para recibir otras notas más profundas se realiza el movimiento circular de la muñeca: esto tiene como finalidad que los aromas más densos puedan liberarse.

Otro consejo que ofreció Jesús Fernández es tener en cuenta la temperatura, uno de los factores que más influye en una cata, pues cada vino tiene su temperatura idónea de servicio.

Eventos como este resaltan la singularidad de la escuela Súmate. “Somos un espacio distinto de otras academias. Aquí esperamos contribuir a su formación, no solo profesional, sino como seres humanos”, según resalta Danilo Serrano, coordinador general de la Campaña del mismo nombre.

Ferromar

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