Especial TTC: La ciudad precolombina de adobe más grande de América​ y del mundo

Por: José Luis Perelló

Como parte del impresionante patrimonio ancestral de América, Chan Chan la ciudad precolombina construida en la costa norte del Perú por los chimúes, es la urbe construida en adobe más grande de América​ y del mundo y se ubica al noroeste entre los distritos de Trujillo y Huanchaco. Edificada íntegramente con barro entre los siglos VIII y XV de nuestra era, constituye un testimonio excepcional de la planificación urbana de la América precolombina y representa la cúspide del desarrollo urbano del área Andina. Fue declarada como Patrimonio de la Humanidad e incluida en la Lista del Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1986.

Chan Chan está formada por nueve ciudadelas amuralladas y todo el conjunto fue la capital del reino Chimor, organización de la cultura Chimú. Los chimúes se destacaron en el plano urbanístico gracias a sus formidables construcciones: Chan Chan y la fortaleza de Paramonga, entre otras.

La ciudad fue la capital política, religiosa y administrativa del reino Chimor que dominó las etnias de toda la costa norte del Perú. Hasta nuestros días conserva sus rasgos monumentales y su extraordinaria ornamentación mural en alto relieve elaborada en barro.

Desde fines de los años 600 y comienzos del 700, en la costa norte de Perú surgen nuevos modelos de ciudades, donde la estructura principal no fue únicamente una pirámide ceremonial, sino una gran cantidad de cuartos y edificios cercados por grandes muros, que acompañan a esta como la parte más importante del asentamiento. El reino chimú o reino Chimor -también llamado curacazgo chimú- fue un estado andino que se estableció en las costas del actual Perú, tras el decaimiento del Imperio Wari, entre los departamentos de Tumbes y Lima. El reino se desarrolló entre los años 1000 y 1470 d. C., periodo denominado Intermedio Tardío.

El proyecto de restauración de esta estructura, definidos en el “Plan Maestro para la Conservación y Manejo del Complejo Arqueológico”, permitirá definir la función, uso de técnicas constructivas, arquitectura asociada a los muros y recuperar material cultural mueble de este conjunto amurallado que contribuyan a la investigación y conocimiento históricos de nuestros ancestros. El arqueólogo Guillermo Gonzales Méndez, responsable del proyecto, señaló que «definir la tecnología constructiva y la forma original de los muros es uno de los principales desafíos de la investigación arqueológica; la tarea de restaurar muros es vital para preservar la monumentalidad de Chan Chan».

En el muro sur se descubrió un contexto funerario múltiple, en el cual se han documentado restos óseos humanos correspondientes a 25 individuos, en su mayoría mujeres, jóvenes y algunos niños. Recientemente, un equipo de arqueólogos peruanos reveló el hallazgo de restos óseos de once personas y ornamentos asociados a la población de alta sociedad.

Los investigadores no descartan que durante las intervenciones orientadas a reestructurar los muros perimetrales de más de 750 años de antigüedad se registren nuevos hallazgos. Recordaron que, durante los trabajos ejecutados en el muro norte en 2018, descubrieron 19 esculturas de madera y un corredor de ingreso a un patio ceremonial de 33 metros cuadrados, completamente decorado con relieves en barro. Según lo proyectado, hasta el 26 de noviembre de 2024, se pretenden restaurar 620 metros del muro perimetral.

La oficina de comunicación del Proyecto Especial Complejo Arqueológico Chan Chan (PECACH), llevado a cabo por el Ministerio de Cultura, expresó que además de la restauración física de estructuras arqueológicas, el trabajo tiene como meta la difusión cultural, es decir, la conservación social del bien de características excepcionales que le valieron su reconocimiento de Patrimonio Cultural de la Humanidad.

Ferromar

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