Especial TTC: El sitio arqueológico El Caracol en Belice

Por: José Luis Perelló

Uno de los recursos claves identificados por el Programa Transcultura de la UNESCO, es el sitio arqueológico “El Caracol” en Belice, el cual constituye un ícono de la cultura maya -una de las civilizaciones más importantes de América hasta la llegada de los colonos europeos al continente-. Gracias a sus construcciones idílicas como las pirámides en México, Belice, Honduras y Guatemala, se conoce de la enorme influencia que tuvieron en ese extenso territorio, desde lo económico, social y cultural.

Parte de sus edificios quedaron cubiertos por la vegetación y solo algunas pruebas de ese imperio sobrevivieron al paso del tiempo y a los saqueos propios de los colonizadores. No obstante, la cultura maya sigue presente en muchas comunidades de este vasto territorio, luego de su mimetización y mestizaje. A pesar de los años, algunas características como su lengua o símbolos religiosos se respetan entre los mayores y hasta parte de su conocimiento han ayudado a comprender la vida en Centroamérica desde tiempos precolombinos.

En Belice uno de los sitios más grandes de las Tierras Bajas mayas del sur en el Clásico Tardío (550-900 d.C.) es Caracol. Ahora el sitio es un importante destino turístico. Se encuentra a unas 25 millas al sur de la ciudad de San Ignacio, en las faldas de las Montañas Mayas dentro de la Reserva Forestal Chiquibul en el oeste de Belice, cerca de la frontera con Guatemala. Esta reserva forestal es una extensión poco desarrollada de bosque húmedo tropical y de pinos, primarios y secundarios. El sitio en sí muestra una clásica selva tropical y vegetación selvática que alberga una gran variedad de flora y fauna.

Las ruinas están a 40 km al sur de Xunantunich y del poblado de San Ignacio Cayo, en una elevación de 460 metros sobre el nivel del mar (msnm), en la sierra Maya. La ciudad, que tuvo su apogeo en el periodo clásico, fue posiblemente el centro político más importante de los mayas dentro del actual territorio de Belice. El nombre antiguo en lengua maya del yacimiento es Oxhuitzá.

Caracol fue fundado alrededor de 500 d.C. en la selva de la Planicie Vaca de Belice, aproximadamente a 600 msnm. En el año 100 d.C. había varias concentraciones arquitectónicas dispersas en el sitio. Su población se dividía en diferentes estratos. Para el 630 d.C. estos complejos formaban ya un sistema urbano único, controlado por una rígida dinastía real. Caracol alcanzó su apogeo en 650 d.C. para entonces había derrotado militarmente a dos sitios de Guatemala, Tikal y Naranjo, y alcanzado la supremacía política en las Tierra Bajas del sur.

A diferencia de otros sitios mayas como Copán en Honduras y Tikal en Guatemala, las unidades residenciales no se agrupan en conjuntos compactos. En este sentido, el núcleo central de Caracol consiste en tres grupos de plazas que rodean una acrópolis central y dos canchas de juego, junto con varias estructuras más pequeñas. Cubriendo un área de casi 25,000 acres, este lugar es impresionante no solo por su tamaño, sino también por su inmenso sistema agrícola y su elaborada planificación urbana. Es uno de los sitios mayas más prístinos y mejor conservados de Belice.

Caracol fue una vez el hogar de 150,000 personas, el centro maya más grande de Belice y lugar predominante en la historia de los mayas. Incluyó a todos los niveles de la sociedad maya, desde agricultores pobres hasta poderosas élites. El templo más grande es Caana o “Sky Place”. Esta enorme pirámide se eleva a más de 43 metros sobre el suelo de la jungla y es la estructura, hecha por el hombre, más alta de Belice.

La pirámide Caana posee cuatro palacios y tres templos. Las habitaciones del palacio originalmente estaban cubiertas con estuco blanco y decorado con pintura roja. También se han encontrado más de 100 tumbas en el sitio, así como una rica variedad de inscripciones jeroglíficas. La iconografía en los monumentos de piedra del sitio muestra que después de 790 d.C. hubo un retorno de la autoridad dinástica, que terminó cuando el epicentro del sitio fue incendiado alrededor de 895 d.C. Los pobladores regresaron esporádicamente a los conjuntos centrales durante casi 150 años.

Posteriormente, Caracol fue abandonado hasta que aparecieron pobladores recientes, arqueólogos o turistas. Convirtiéndose en una fuente importante para la interpretación y comprensión de la ancestral cultura maya. El sitio arqueológico de El Caracol cuenta con un centro de visitantes, una tienda de regalos y un museo con artefactos. Hay guías turísticos disponibles para orientar a los visitantes por las ruinas y los recorridos.

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