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Enoturismo en América Latina: una modalidad turística en auge

Enoturismo, una fortaleza del turismo de campo, por su cultura ancestral. Foto: Pixabay

Cuentan que el vino llegó a Latinoamérica con la conquista. Muy pronto, la cultura vinícola quedó tan arraigada en los virreinatos, que se establecieron viñedos por todo el continente. Siglos después, su producción y calidad les han convertido en productos de clase mundial y en un momento en que la gastronomía mueve al turismo, los viajes relacionados con el vino están de moda.

De manera que la creciente demanda del enoturismo ha hecho que los actores de la industria turística busquen desarrollar toda la cadena de valor del sector con el objetivo de complementar las actividades de las bodegas como medio para crear más puestos de trabajo y empresas, promover los productos locales y mejorar la experiencia de los visitantes.

Recientemente, Chile realizó el lanzamiento de los Premios Enoturismo Chile 2022, los cuales persiguen identificar y reconocer distintas ofertas de experiencias de enoturismo con un impacto positivo en los distintos territorios donde se desarrolla, y que de paso contribuya al posicionamiento y la promoción de la actividad turística vinculada al vino.

Foto: Sernatur.

La experiencia vinícola hay que vivirla. No basta una mera explicación. Para conocer la verdadera dimensión de la producción del vino y de la riqueza de la tierra, es preciso conocer en primera persona los viñedos y las bodegas, y combinar los recorridos con degustaciones y cenas.

Por eso Travel Trade Caribbean te propone estas cinco rutas del vino en nuestra región, donde podrás conocer la historia de las vinícolas y los métodos de fabricación de cada cosecha de la voz de los propios protagonistas.

Cinco destinos de enoturismo en América Latina

Valle del Maipo, Chile

Chile es el mayor exportador de vino en América Latina y, en consecuencia, tiene también la mayor cantidad de rutas enoturísticas. Entre las que debes conocer están Coquimbo, Biobío, Valle de Colchagua, Valle de Casablanca, Valle del Maule, Curicó y Valle del Itata; pero entre todas, el Valle del Maipo es la primera. En esa zona están los viñedos de donde sale el vino de la mejor calidad, entre tintos y blancos. La cepa que más se siembra allí es la cabernet sauvignon, que genera el mejor tinto del país.

Mendoza, Argentina

Hoy día, Argentina es el quinto país productor de vino del mundo y Mendoza es la provincia donde se lleva a cabo el 60% de su producción. De allí salen a todas partes excelentes tintos como Malbec, Bonarda, Cabernet, Sauvignon, Merlot y Syrah; además de blancos como Chardonnay, Riesling, Sauvignon Blanc y Torrontés. Si sigues esta ruta, vas a descubrir diferentes viñedos y bodegas para hacer catas de vino. A esto se une la tradición de los asados y quesos mendocinos, que completan una mesa perfecta.

Canelones, Uruguay

Los vinos uruguayos, aunque no tienen la misma fama internacional que los argentinos o los chilenos, también merecen que les sigas en tu plan de enoturismo. La cepa Tannat es la más representativa del país. Llegada de Francia, esta variedad se aclimató a la perfección al suelo uruguayo y es la base de la mejor producción del país. Las bodegas de la región de Canelones, en especial, son las mejores y más visitadas por los conocedores.

Valle de Guadalupe, Baja California, México

Sonora, Coahuila, Durango, Aguascalientes, Baja California, Zacatecas y Querétaro son las zonas vinícolas por excelencia en México que debes conocer. Cada una de ellas se especializa en diferentes tipos de vinos y cuentan con importantes bodegas. Por su geografía y gracias a la modernización en la producción de vino mexicano que se ha producido desde finales de los años 80, Baja California es un destino de enoturismo para  productores y consumidores de todo el mundo.

Valle de Altagracia, Venezuela

A muchos les va a sorprender descubrir la producción vinícola del Valle de Altagracia, en Venezuela. Es una ruta casi desconocida para la mayoría, pero las dos cosechas que generan en marzo y septiembre de cada año, merecen que las pruebes.

Creciente demanda de experiencias auténticas

De acuerdo con la opinión de sommeliers y guías de recreo, el enoturismo alcanzará ingresos por cerca de 13 mil millones de dólares en 2026, lo que significa un auge de las visitas vinculadas con la cultura del vino.

El mercado del enoturismo consiste en la venta de servicios vinculados al mundo del vino por parte de entidades (organizaciones, comerciantes individuales y asociaciones) que lo ofrecen.

Dicha modalidad incluye la degustación o compra de vinos, la visita a diversas fiestas, el consumo, las rutas organizadas, las visitas a viñedos y bodegas, y otros eventos organizados relacionados con tal producto.

Especialistas vinculados a las rutas más importantes de dicho producto son partidarios de la idea de que el mercado global de este tipo de viajes crezca de seis mil 980 millones en 2021 a siete mil 680 millones en 2022, según Prensa Latina.

Dicho dato significa una tasa de crecimiento anual compuesto (CAGR) del 10,05 por ciento. Los expertos aspiran a que el mercado alcance los 12 mil 990 millones de dólares en 2026, con una CAGR del 14,03 por ciento.

(Con información de El Economista y Licorera.es)

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