Curazao, isla cordial de gran colorido

Una isla autónoma bajo el Reino de Holanda, Curazao es la «C» de las islas «ABC» holandesas (las otras dos son Aruba y Bonaire). Para mí, la “C” de Curazao significa a su vez, “cordial,” por el recibimiento que la gente local le da al viajero,  en mi caso saludándome calurosamente con frecuencia cada vez que visito.

Y la “C” para mi es también significativa por su gran colorido, admirado entre muchos lugares, en el Handleskade, un área bordeando el canal del Puerto de su capital, Willemstad, con preciosos edificios estilo holandés en tonos tropicales.

Ubicada a 35 millas al norte de Venezuela en el Caribe, Curazao es la mayor (37 millas de largo y casi siete millas de ancho) y es también la más poblada de las islas holandesas con 150,000 habitantes. Originalmente en manos españolas –España fundó lo que ahora es Willemstad como “Santa Ana” en el Siglo XVI, pero perdió la isla a manos holandesas en el Siglo XVII, y los holandeses, que transformaron a la isla en una Holanda tropical, tuvieron que pelear con los franceses e ingleses para mantener posesión –por lo tanto, hay fortines en colinas para proteger el Puerto de Willemstad.

La entrada al Puerto de Willemstad, la capital de la isla, es estrecha y súper-pintoresca, una de las más bellas entradas del Caribe en crucero. El barco pasa por un canal bordeado de edificios de arquitectura holandesa en estilo del Siglo XVIII, el ya mencionado Handleskade. Sus edificios están pintados en tonos suaves, como de helados o granizados con techos de tejas rojas. El Puerto de Willemstad, Schottegat, y el centro histórico de la ciudad son Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO.

Foto: Falco/Pixabay.

Entre las más populares atracciones de Willemstad se encuentran tiendas y boutiques con mercancía de diseñadores famosos, arte y artesanía local y productos importados de Holanda al igual que soberbios restaurantes.  La ciudad tiene dos secciones principales: Punda (con ambiente del Viejo Mundo, arquitectura holandesa y las mejores tiendas), y Otrabanda (con ambiente más contemporáneo). Un puente de pontones para peatones, el Queen Emma Pontoon Bridge, conecta a ambos lados de la ciudad. Otro puente, el Queen Juliana Bridge, abrió para vehículos en el 1973, y con 194 pies de altura, es el más alto en el Caribe.

Atracciones imperdibles incluyen el fortín Fort Amsterdam, en la intersección de Handelskade y Breederstraat. Aquí se encuentra el Palacio del Gobernador y la iglesia Dutch Reformed Church que data del Siglo XVIII. La iglesia tiene una bala de un cañón británico incrustada en una de las paredes. El Mercado Flotante, junto al mar, es una visita obligada de mucho colorido con frutas, vegetales, pescados y otra mercancía, cerca del puente Queen Emma Pontoon Bridge. Barcos de pesquería de Venezuela y otros puntos del Caribe vienen a este Mercado Flotante a traer su mercancía.

Un museo cultural estupendo es el Kura Hulanda Museum. Ofrece muestras sobre la historia de la esclavitud en la isla y un jardín de esculturas.  Está ubicado en Klipstraat 9, Otrabanda.

Foto: Catharina77/Pixabay.

La sinagoga Mikve Israel-Emanuel en Hanechi di Snoa 29, consagrada en el 1732 es la más antigua de nuestro hemisferio. Adyacente a la sinagoga se encuentra el museo y centro cultural, Jewish Cultural Historical Museum con exhibiciones de objetos que datan de los siglos XVII y XVIII.
Para compras de souvenirs –y quizás una botella del famoso licor de Curazao elaborado con las cáscaras de naranjas agrias—las tiendas y boutiques en los arcos frente al mar de Waterfort Arches, construidas en bóvedas de cañón del Siglo XVII, son ideales.

Tres excursiones populares para visitantes activos entre una buena variedad incluyen una para disfrutar del buceo en el Curacao Underwater Marine Park, un parque submarino que se extiende por 12 millas y es famoso por sus variedades de coral y millones de peces. Otra excursión divertida es al Curacao Ostrich Farm, a unas nueve millas de Willemstad. Esta finca de avestruces ofrece paseos estilo safari para ver a estas exóticas aves y durante una parada se les puede dar de comer. Un restaurante en la atracción sirve especialidades de Sudáfrica. Para los amantes de caminatas por trechos naturales Curazao ofrece el parque nacional Christoffel National Park en la punta oeste de la isla –el parque es hogar de ejemplares de la fauna de Curazao incluyendo venados e iguanas, al igual que la flora de la isla incluyendo bellas orquídeas.

Para un día de sol y mar, la isla cuenta con 40 playas –por lo general, las playas de la costa oeste tienen bahías tranquilas que son mejores para nadar y hacer buceo tipo “snorkel.” Entre las playas más populares se encuentran Blaubaai, al noroeste de Willemstad, y Seaquarium Beach (también llamada Mambo Beach) al este del centro de Willemstad.

Foto: HeikeKaldenbach/Pixabay.

Sabores locales imperdibles incluyen el “rifsttafel,” un festín con 16 o más platillos que puede disfrutar con una cerveza Amstel local. Puede probar el “rifsttafel” en Rijsttafel Indonesia, Mercuriusstraat 13, Salinja.

Dónde dormir: Entre las muchas cadenas hoteleras representadas en la isla se encuentran los resorts de Sandals (www.sandals.com).
Cómo llegar: Aerolíneas que vuelan a Curazao incluyen American Airlines y K.L.M. Entre las líneas de cruceros que visitan a Willemstad se encuentran Carnival, Celebrity, Holland America, Norwegian, Princess, y Royal Caribbean.
Dónde obtener mayor información: Visita www.curacao.com.

Tomado de: https://almomento.net/

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