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Chocó Andino, paz, verdor y aventura en las cercanías de Quito

Foto: Instituto de Turismo de Quito

Un hermoso bosque a apenas 45 minutos de Quito es el sitio ideal para realizar turismo de aventura, científico, académico, voluntario y educativo en Ecuador.

El santuario natural, declarado por la Unesco como la séptima Reserva de Biósfera del Ecuador, sorprende a sus visitantes con 3 200 variedades de plantas, 140 especies de anfibios y 270 mamíferos, entre los que destacan el oso de anteojos, el puma y el olinguito.

La reserva se extiende a lo largo de tres cantones y el Distrito Metropolitano de Quito alberga el 83% de su diversidad. Los espectaculares paisajes y los silbidos de las aves acompañan a los senderistas en sus aventuras e imprimen a los caminos del Chocó Andino un ambiente mágico.

Además, el área incluye cinco cuencas hídricas de las cuales se benefician más de 900 000 personas, nueve bosques protectores, más de seis reservas privadas y doce tipos de bosques.

El Chocó Andino acoge a más de 140 especies de anfibios y más de 270 especies de mamíferos, incluyendo el oso de anteojos, el puma, el olinguito y otras. Recorriendo su interior puedes encontrar más de 320 sitios arqueológicos de la cultura precolombina Yumbo, además de sorprenderte por sus 3 200 especies de plantas, es decir, el 15% de todas las especies de plantas del Ecuador.

Dentro de esta zona se pueden realizar diferentes tipos de actividades como ecoturismo, turismo de aventura, CAVE (científico, académico, voluntario y educativo), observación de aves, entre otras.

El 26 de Julio de 2018, el Programa sobre el Hombre y la Biósfera de Unesco, desde Indonesia y con la aprobación de 195 estados, declaró al Chocó Andino de Pichincha como parte de la Red Mundial de Reservas de Biósfera.

La reserva Geobotánica del Pululahua, ubicada dentro del Chocó Andino, es uno de los pocos cráteres en el mundo donde vive gente debido a su tierra fértil que posibilita la práctica de la agricultura.

Gracias a proyectos de conservación y turismo comunitario, los pueblos de Yunguilla y Nono permiten a los turistas alojarse en casas de familias y así conocer el modo de vida de los locales, sus pintorescas casas y decoraciones especiales.

El ‘Festival del Chocó Andino’, es la celebración anual de la Mancomunidad, que tiene como fin continuar con las tradiciones locales, y conmemorar los esfuerzos de quienes trabajan para mantener modelos sostenibles de turismo, agroecología y gastronomía.ç

(Con información de el Instituto de Turismo de Quito y Travel2Latam)

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