Día del Turismo Resiliente 2026: América Latina y el Caribe apuestan por un futuro sostenible

Imagen tomada de las redes sociales del turoperador cubano Havanatur S.A

Una colaboración de Rachell Cowan Canino

Nairobi se convirtió hoy en el epicentro global de la cuarta Conferencia del Día del Turismo Resiliente, pero el latido de la celebración tuvo un fuerte acento latinoamericano y caribeño. Mientras líderes mundiales debaten sobre estrategias para anticipar crisis, la región demuestra que la resiliencia no es solo un concepto, sino una práctica cotidiana respaldada por inversiones y cooperación internacional .

Precisamente hoy, 17 de febrero de 2026, el archipiélago de Galápagos recibió una inyección de 117,6 millones de dólares para impulsar su transición energética y consolidar un modelo de desarrollo sostenible. El programa, que beneficiará directamente a más de 25.000 habitantes, destinará 15 millones a créditos productivos para emprendimientos vinculados al turismo sostenible, demostrando que la resiliencia climática y la actividad turística pueden caminar de la mano .

Paralelamente, la UNESCO ultima estos días un ambicioso proyecto que concluye en 2026 titulado «Fortalecimiento de Capacidades para Comunidades Resilientes a través del Turismo Sostenible», ejecutado en diez países de la región: Belice, Costa Rica, Cuba, El Salvador, Guatemala, Honduras, México, Nicaragua, Panamá y República Dominicana. La iniciativa busca integrar la salvaguardia del patrimonio vivo en la planificación urbana y fortalecer el turismo sostenible con enfoque comunitario.

Mientras el mundo celebra esta efeméride, el Caribe muestra signos contradictorios. Según el último informe del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), economías dependientes del turismo como Bahamas y Barbados registraron un sólido desempeño en el primer semestre de 2025, con sostenido ingreso de visitantes. Sin embargo, el reciente impacto del huracán Melissa en Jamaica pone de relieve las perturbaciones que los desastres naturales pueden causar en sectores críticos.

El BID identifica oportunidades clave para la región: diversificación del turismo y los servicios, renovado interés por las energías renovables e inversión externa centrada en tecnología. «El Caribe ha navegado por un panorama mundial complejo con una estabilidad encomiable, pero debemos mantenernos alerta», señaló Anton Edmunds, gerente general del BID para el Caribe.

A pesar del contexto global marcado por la volatilidad, la intención de viaje hacia América Latina se mantiene firme durante el primer semestre de 2026, respaldada por un aumento del 4% en la capacidad aérea internacional. El crecimiento es especialmente notable en mercados emisores clave de la región, con incrementos significativos desde Argentina (+13,4%), Colombia (+9,5%), Panamá (+10,8%) y Brasil (+7,4%).

Ciudades como Ciudad de México, São Paulo, Bogotá y Panamá muestran aumentos en la intención de viaje, al igual que destinos vacacionales mexicanos como Puerto Vallarta y Guadalajara, impulsados por el efecto anticipado del Mundial de Fútbol 2026 que comienza a reflejarse en los datos de búsqueda y planificación.

La región no solo reacciona, sino que planifica. Los 22 países iberoamericanos avanzan hacia una «Estrategia para un Turismo Sostenible» que será elevada a los Jefes de Estado en la Cumbre Iberoamericana de noviembre en Madrid. La hoja de ruta contempla una Agenda Turística Iberoamericana 2026-2036 con enfoque en inclusión, sostenibilidad medioambiental, innovación y digitalización, poniendo a las personas en el centro.

Mirando hacia 2027

La Asamblea General de la ONU proclamó 2027 como el Año Internacional del Turismo Sostenible y Resiliente, una oportunidad para acelerar la transición hacia modelos que integren a mujeres, jóvenes, pueblos indígenas y comunidades locales en la toma de decisiones .

En un mundo cada vez más volátil, América Latina y el Caribe demuestran hoy, en este Día del Turismo Resiliente, que la capacidad de anticipación, la inversión en sostenibilidad y la inclusión social se han convertido en los nuevos pilares de la competitividad turística. La resiliencia ya no es una opción: es la única garantía para que el turismo siga siendo ese puente entre culturas y motor de desarrollo que la región necesita.

MÁS NOTICIAS

SUSCRÍBASE A NUESTRO BOLETÍN

ESTAMOS EN REDES SOCIALES