Reformas económicas en Cuba abren el turismo a nuevos actores

Foto: Presidencia Cuba

Por Rachell Cowan Canino

El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, anunció el pasado 12 de junio un amplio paquete de reformas económicas de carácter liberalizador y descentralizador. Lo justificó con una frase que ya resuena en la isla: «Son tiempos en los que hay que cambiar». Bajo el denominado Programa Económico y Social para 2026, las nuevas directrices buscan abrir la economía a nuevos actores, descentralizar el aparato estatal, eliminar intermediarios en el comercio exterior y dar entrada a los cubanos residentes en el exterior como inversores.

La isla enfrenta la crisis más severa de su historia reciente, agravada por el recrudecimiento del bloqueo estadounidense y el cerco petrolero impuesto por el gobierno de Donald Trump. Díaz-Canel, sin embargo, buscó blindar políticamente el anuncio: «Estados Unidos no se perdona que, a estas alturas, con toda la máxima presión que han ejercido, la Revolución sigue existiendo y el país sigue funcionando», afirmó ante varios medios de prensa cubanos.

El turismo, locomotora en pausa, busca nuevos motores

El sector turístico, uno de los pilares económicos del país, concentra una de las reformas más llamativas. El gobierno anunció la entrada de «nuevas modalidades» y «nuevos actores» en la industria con el objetivo de «explotar» el parque hotelero estatal. La medida se produce tras la retirada total o parcial de las principales empresas extranjeras, que han cedido ante las presiones de sanciones de Estados Unidos.

«No podemos pensar, en estos momentos, solo en las grandes cadenas cuando muchas de ellas, por la presión del gobierno de los Estados Unidos, se han retirado del país», declaró el mandatario. En ese mismo orden de ideas, el Jefe de Estado se refirió a cómo se gestionan «negocios en el ámbito inmobiliario y en el turismo, con nuevas modalidades y con otros actores que no son los que han estado tradicionalmente en estos espacios».

Además, Díaz-Canel anunció medidas para flexibilizar la importación de vehículos: «Vamos a quitar en todo lo posible las limitaciones que hay para la importación de vehículos —siempre priorizando, en materia arancelaria y de precios, la importación de vehículos eléctricos que se carguen con energía solar», según recoge el sitio web Cubadebate.

En una entrevista reciente concedida al medio digital español *elDiario.es*, el presidente cubano destacó que las cadenas españolas que operan en Cuba «se están yendo en contra de su voluntad». Y añadió: «Han trabajado a brazo partido con nuestras entidades turísticas; son empresarios a los cuales les tenemos mucho respeto por el apoyo que siempre han tenido».

Autonomía estatal y fin de intermediarios

Las reformas también sacuden el núcleo del modelo estatista. Díaz-Canel anunció el aumento de la «autonomía» de las empresas estatales en áreas clave: podrán diseñar sus sistemas salariales, reinvertir sus utilidades, importar y exportar sin intermediarios obligatorios, asociarse con otros actores económicos y acceder al mercado cambiario.

El paquete de medidas, que deberá ser aprobado por la Asamblea Nacional, representa el intento más serio del gobierno cubano de descentralizar la economía en décadas. El gobierno espera que estas proyecciones inyecten dinamismo a la economía, creen nuevas fuentes de empleo y alivien, al menos parcialmente, la grave crisis que atraviesa el país.

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