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Turismo de riesgo. ¿Vale la pena?


La humanidad parece haber enloquecido. Apacibles personas de casi todas las edades bucean junto a tiburones en un mar plácido y tropical, jóvenes se lanzan desde desfiladeros o puentes en paracaídas, otros lo hacen atados de un cable flexible. Gentes normales escalan por laderas de volcanes semi-activos, o se sumergen en selvas tupidas para competir con las serpientes. Y decenas de retos  más.

Servicio TTC.- Muchas de estas audaces “proezas” ya no lo son. Ahora han pasado a ser parte del llamado turismo de riesgo y de aventura.

Si duda que es posible mezclar unas vacaciones tranquilas con algo así, visite el parque eco turístico Toroverde, en Puerto Rico, donde se inauguró un cable de un kilómetro y medio de largo a una altura de casi  260 metros entre las montañas de la isla.

Se trata de una tirolesa o cuerda ideal para los amantes de deportes extremos. Por la tirolesa usted podrá deslizarse con el uso de una polea para cruzar de un lado a otro un barranco, un río, una cañada o simplemente cruzar de un árbol al otro, con menos peligros que el mítico Tarzán.

En este caso, Toroverde  es todo un proyecto con una inversión de cerca de seis millones de dólares.

Muchas personas en la búsqueda del “despertar” de la adrenalina lo visitan en temporada alta, nada menos que 200 por día. “La bestia”, así llaman al cable, es la tirolesa más alta del mundo”, y permite lidiar con un abismo de 250 metros de profundidad.

Otra opción para los “amantes de la aventura” son los tiburones. Antes, gritar “tiburón” en una playa cualquiera era conseguir una estampida de bañistas en pánico. O si no, vuelva a ver el filme Jaws.

Ahora, nada de eso. El grito de “tiburón” ha pasado a ser un amable llamado a tomar un baño rodeado de escualos, que no han evolucionado en millones de años y por tanto tienen todos sus dientes en orden.

En Internet pueden encontrarse con muchos lugares para tener a ese pez de compañero de natación. Y a otras también muy peligrosos.

Esta por ejemplo la Isla del Coco en Costa Rica. En sus aguas pululan los tiburones-martillo, y si usted es realmente osado, también las mantarayas.

En la Isla Mujeres, en México, va a encontrar  mujeres, hombres y tiburones-ballenas. Son enormes y todo el mundo afirma que son “mansos”.

Están en tal categoría la Gran Barrera de Coral, Australia,  la costa KwaZulu-Natal en Sudáfrica -solo le advierto que pululan los ejemplares del Gran Blanco-  Las Islas Galápagos,  el Santuario de Tiburones Palau Palau, la isla de Guadalupe en México, en Carolina del Norte, Estados Unidos y en Las Bahamas, entre otros lugares.

No hay cifras disponibles del número de personas que disfruta del turismo de riesgo y aventura por el mundo cada año, pero no son pocas.Parece un negocio in crescendo. Con los años se han ido incluyendo modalidades como el cicloturismo, turismo rural, senderismo, trekking, cabalgatas, canotaje y surf, que muchos los ven muy leves si se compara a jugar con las fauces de un escualo o lanzarse de un puente amarrado de un cable.

Pero si estas modalidades no exigen tal gran audacia, por lo menos usted tendrá que estar en excelente forma física. El trekking es una actividad física que consiste en realizar rutas o travesías por parajes normalmente aislados, sin senderos, con un fin recreativo. Estas rutas se recorren generalmente a pie (trekking), tienen lugar en montañas, montes, bosques, selvas, costas, desiertos, cavernas, cañones, ríos, y su duración puede variar de unas horas hasta varios días, combinándose con la acampada.

Jenny, una defensora de 24 años de edad del turismo de aventuras, contó que nadar con tiburones fue para ella una excelente experiencia. También lo hizo entre delfines, tortugas, medusas y rayas gigantes.

Aseguró que no sintió miedo sino “excitación”. Defendió tales modalidades al señalar que el ser humano tiene que ponerse “en contacto con la fauna, con la naturaleza como su amiga y no su abastecedora”.

“Qué es mejor, ¿matar tiburones hasta exterminarlos para vender sus aletas? ¿O ponerse en contacto con ellos, bajo ciertas reglas, y conocerlos mejor?

Jenny encontró su respuesta.

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