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Punto de vista. Cuba: Un país carismático inmerso en cambios

La Habana Vieja es uno de los lugares más encatadores para quienes visitan Cuba.

La Habana Vieja es uno de los lugares más encantadores para quienes visitan Cuba.

Por Beverly Mann, Internet

Las olas chocan con un sonido esporádico contra las cinco millas del muro a lo largo de la costa, alcanzando alturas espumosas y derramándose por encima del Malecón – el popular paseo de La Habana. Las parejas y los habaneros continúan ambulando a lo largo del muro, mientras que los hombres tranquilamente lanzan sus sedales. Las familias se relajan sentadas sobre el muro dedicándose a conversar, mirando hacia la distancia.

Otros escuchan con alegría los ritmos afrocubanos que palpitan por encima del arrullo del agua. Estos ritmos vibrantes son los sonidos primordiales que penetran a través de la mayoría de los barrios de La Habana, los restaurantes, las esquinas callejeras y las plazas históricas.

Mientras continuo caminando por el Malecón, experimento el flujo y reflujo del tiempo – yendo para atrás y para delante, del pasado al presente. Los autos y taxis que me pasan por la derecha son Buicks y Chevys del los años 50 del siglo pasado pintados de colores brillantes – reminiscencia de mis días de niñez en Nueva York.

Con la ausencia de móviles y los IPads en las manos de los jóvenes, la vida puede ser como lo era unos 50 o 60 años atrás, con excepción de una serie de arquitectura que me rodea – que incluye desde la colonial y barroca española hasta la neoclásica, Art Nouveau y la ultra moderna.

Gracias a la apertura de Obama en 2008, los cubanos americanos residentes pueden visitar a sus familiares. Los estadounidenses, como yo, en conjunción con organizaciones humanitarias y educacionales, podemos tener esta oportunidad única para viajar.

No me di cuenta que durante mi estancia de 10 días con el U.S. Global Exchange, en asociación con el ICAP (Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos) de Cuba, desarrollaría un conocimiento y apreciación mayor sobre el pueblo cubano y su sentido de sostenibilidad y comunidad.

Una de las mayores atracciones para mí fue que Cuba es considerada la capital de la música salsa en el mundo, y da la casualidad que el baile es mi pasión. Sin embargo, fue este espíritu humano contagioso y el sentido vibrante de las artes lo que se convirtió en la mayor atracción.

Un día interesante comenzó con una conferencia informativa por un renombrado director de cine y un planificador urbanístico, seguido por una visita a un museo, y después ver un grupo local de arte con un almuerzo en un establecimiento popular. Además, el recorrido a veces me dio la oportunidad de disponer de varias horas libres para explorar y observar las vistas, sonidos y colores que me rodeaban.

Caminar fue más fácil y más agradable, cuando no estábamos en los ómnibus de turismo, debido a la falta de disponibilidad de transporte público en todos los diferentes distritos de La Habana. Solo vi dos líneas de autobús importantes.

Un taxi o un Coco taxi (una burbuja amarilla en tres ruedas manejada por el conductor en una bicimoto) desde los distritos residenciales hasta La Habana Vieja cuesta de 6 a 10 dólares cubanos. Tomen en cuenta que aproximadamente 90 centavos estadounidenses es equivalente a un peso convertible (CUC) o dólar cubano.

Cerca de nuestro hotel en el distrito del Vedado, justo debajo del más arreglado Miramar, se encuentra el área residencial de La Habana. A lo largo de la Avenida de Paseo existen más mansiones de lo que uno puede imaginarse, muchas de ellas detrás del boulevard principal tristemente en ruinas y deteriorándose.

Me imagino que tipo de grandiosidad y aristocracia adoptó esta área en su apogeo durante los años 30 y 40 del pasado siglo. Muchas de estas edificaciones han sido convertidas en casas particulares para que los turistas se hospeden por una noche además de los restaurantes privados o las llamadas paladares. Decameron fue uno de estos restaurantes. Antiguamente esta casa perteneció a un prominente medico. La abundancia de entrantes de pescado fresco servido con arroz pilaf y calabaza fue una ganga por el precio de $10.

Viajé mucho más en el tiempo cuando entré al gran y bien conservado Hotel Nacional de Cuba de La Habana (construido cerca de 1930) cerca de La Rampa (Calle 23) at borde del Vedado hacía el distrito central. Una visita al Salón de la Fama muestra un mural masivo de estrellas internacionales, dignatarios y los de triste fama: incluyendo la actriz Rita Hayworth, Frank Sinatra, Ava Gardner y el mafioso Meyer Lansky.

Finalmente, llegué a La Habana Vieja, llamada la Esquina de Europa en el Caribe. Nuestro groupo de recorrido ya había realizado una visita el día anterior para familiarizarnos con esta área altamente turística. Estaba rodeada por un gran número de artistas, músicos, un sinfín de cafés al air libre, y un montón de tiendas vendiendo artesanía local, libros y alhajas. Señales de restauración que mostraban el antes y después eran aparentes a través de las plazas principales.

La Habana Vieja, Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO, es el palpitar y el corazón de la ciudad. Aquí la vida florece día y noche con oleadas de coloridos locales y músicos.

No fue extraño levantarse mientras comíamos en un restaurante o café y comenzar a bailar con el ritmo de los músicos tocando para los comensales. En el hotel más viejo de La Habana, Hotel Inglaterra, construido en 1875, me deleité varias veces bailando salsa y tomándome un café con leche.

En la plaza principal de la Catedral se encuentra la barroca Catedral de San Cristóbal donde fue enterrado Cristóbal Colón. Nuestro grupo almorzó un día en el lugar frecuentado por Hemingway, el famoso bar/restaurante La Bodeguita del Medio – un lugar de diversión repleto de fotos y firmas de celebridades mundiales de Estados Unidos y Europa cubriendo cada centímetro de las paredes.

No lejos de ahí se encuentra la Plaza de Armas, la plaza más vieja que data de los exploradores españoles del siglo XVI, que genera un sentir bohemio, con tenderetes de artistas y libros bajo la sombra de altas palmeras.

Cuba se distingue por sus vibrantes comunidades de muralistas y artistas dentro y alrededor de la vieja ciudad y la periferia de La Habana. Visitamos varias de ellas, como el Callejón de Hamlet y Muraleando, que embellecen artísticamente los barrios deprimidos. El momento más memorable fue nuestro viaje por un día al Proyecto Comunitario Callejón de Tradiciones en la ciudad de Matanzas, y después dirigirnos hacia el este a Varadero – donde se encuentras las playas impolutas de Cuba.

Los murales pintados de manera creativa se convirtieron en un trasfondo para una joven compañía de danza afrocubana, quienes nos ofrecieron fruta local para llevarnos después de su atractiva actuación.

La Cuba de hoy, desde el comienzo de la revolución en 1959 cuando Fidel Castro creó un estado socialista, es un país de aproximadamente 11 millones de personas (2,2 millones solamente en La Habana) con luchas internas y externas, una conciencia social intensa, y un continuo movimiento hacia cambios. Unos 2,5 millones de turistas de todas partes del mundo frecuentaron el país el año pasado. El 51 por ciento del producto interno bruto cubano se debe al turismo proveniente de Europa y América Latina. Cerca de 10 por ciento más estadounidenses visitaron este país el año pasado.

Mucho ha cambiado para el Dr. Juan Emilio Carrillo, residente en Brooklyn, Nueva York, quien regresó a Cuna después de haber vivido en Estados Unidos por más de 40 años para compartir con su hijo y su esposa sus profesadas raíces.

Emilio formó parte de la Operación Peter Pan, la cual consistía en enviar a niños cubanos fuera del país hacia Estados Unidos – separados de sus madres y padres por el temor a la toma del país por Fidel Castro y ser enviados a Rusia para luchar a favor del comunismo. Emilio fue uno de los afortunados en reunirse con sus padres en Estados Unidos en menos de un año.

Según Emilio, quien había visitado por última vez La Habana en 1987 y quien ahora se encontraba en nuestro grupo de recorrido, la ciudad ha sufrido grandes avances en lo que concierne la restauración, el desarrollo de negocios y un sentido general de fuerte comunidad entre los habaneros.

“Estoy viendo mas actividad de negocios y menos señales manifiestas de pobreza en las calles de este país que previamente – especialmente desde 1990 cuando la Unión Soviética salió del cuadro aquí. Hasta el estilo de vida de los campesinos ha mejorado”, afirmó Emilio.

Esto se pudo comprobar con mas detalles en el viaje secundario de nuestro grupo durante el último día a los Organoponicos Urbanos de Alamar, una finca orgánica sostenible desarrollada en 1997 en una parcela vacía de tierra. Nos cubrimos los pies con bolsas plásticas para caminar con cuidado por la suave tierra cultivada con verduras en 25 acres de suelo fértil.

Actualmente, 400 toneladas de productos son cultivados aquí anualmente por 162 trabajadores. Aunque el ingreso del cubano promedio es de $20 por mes, los campesinos fuera de la ciudad ganan cerca de $400 por mes.
Muchas personas hablan de pobreza cuando piensan en el estilo de vida de los cubanos, el cual es rico en muchos otros sentidos.

Sí, hay una falta de recursos y los edificios se están derrumbando porque no pueden ser renovados con suficientemente rapidez. Aunque inversionistas extranjeros y los empresarios locales han ejercido una influencia en algo del reciente crecimiento y prosperidad del país, aproximadamente 99 por ciento de la reconstrucción se realiza por arquitectos cubanos. Las personas son educadas, la salud está garantizada, y uno no ve personas sin hogar en las calles.

Lo más impresionante son las cientos de personas que colaboran en cirulos de apoyo comunitarios para tratar temas de prevención social y educacional. Después de una rica comida de cuatro platos en el Restaurante 1830 (el cual también ofrece espectáculos nocturnos) nuestro grupo se reunió con los miembros de la comunidad del CDR (Comités para la Defensa de la Revolución). Los niños y adultos nos dieron una cortés bienvenida mientras explicaban que ellos eran uno de los 19 distritos que ayudan a elevar la calidad de la educación y la salud dentro de la comunidad.

Durante nuestra última conferencia matutina, el respetado arquitecto y planificador Manuel Coyula expresó, “Por supuesto, necesitamos un nuevo tipo de sistema de viviendas que se inicie con aproximadamente tres viviendas al día que se están derrumbando. Necesitamos dar pasos de avance con un modelo que sea económicamente viable y ecológicamente amistoso”.

Durante este día me di cuenta cuantas diversas perspectivas de Cuba me proporcionó Global Exchange, desde el punto de vista del artista y el arquitecto hasta el líder comunitario y el campesino. Al abrirse las puertas de Cuba y en tanto su economía mejora, esperamos que mas de esta efervescencia, expresión creativa y espíritu humano se siga cultivando y que sea revelada para los estadounidenses y otros extranjeros para vivirla de primera mano.

Una cosa sí es segura, sin embargo, y es que Cuba es mucho más que la música salsa.

Cómo llegar: Los Recorridos de Realidad de Global Exchange a Cuba por 10 días organizan las visas y los vuelos chárter de Miami a La Habana. (www.globalexchange.org, www.realitytours.org)

Costo: Aproximadamente de $2.800 a $3.000 por habitación doble, $300 por un suplemento de una habitación sencilla en dependencia de la época del año y la cantidad de personas viajando. Esto incluye conferencias, la mayoría de los almuerzos, y varias cenas; visitas a los artistas locales y a los museos; recorrido por La Habana Vieja, viajes secundarios a Matanzas, Las Terrazas y Alamar (comunidades ecológicas y campesinas).

Tenga en cuenta que el paquete no incluye: boleto aéreo a Miami, cancelación y seguro de emergencia de salud y de vuelo, y $25 para el impuesto al partir de Cuba. Se recomienda traer $1.000 en efectivo para cambiar a dólares cubanos (CUC). Cuba no acepta tarjetas de créditos estadounidenses.

Viaje secundario

Una visita a la casa de Hemingway en San Francisco de Paula, a nueve millas de La Habana, incluye el pueblo pesquero de Cojimar, donde Hemingway atracaba su barco y socializaba con las personas del pueblo. Costo: $40.

Pros: Como parte del recorrido, hubo una interesante mezcla de profesionales de todas partes del país, lo cual agregó mas estimulo intelectual y cultural durante el viaje.

Contras: Los vuelos chárter pueden ser inestables, por lo tanto quizás pueda tener una larga espera antes de arribar a y partir de La Habana.

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