Matticket y la EGREM: Una alianza que redefine la gestión cultural en Cuba
Matticket y la EGREM: Una alianza que redefine la gestión cultural en Cuba Por: Rachell Cowan Canino La Empresa de Grabaciones y Ediciones Musicales (EGREM) y la plataforma digital Matticket han establecido un modelo de colaboración que trasciende lo...

Matticket y la EGREM: Una alianza que redefine la gestión cultural en Cuba
Por: Rachell Cowan Canino
La Empresa de Grabaciones y Ediciones Musicales (EGREM) y la plataforma digital Matticket han establecido un modelo de colaboración que trasciende lo meramente comercial para adentrarse en el terreno de la innovación en la gestión cultural cubana. La reciente reapertura de un emblemático espacio nocturno en La Habana, el Piano Bar Habaneciendo, bajo la dirección del actor y empresario Pedro Díaz, constituye un caso de estudio sobre las nuevas dinámicas que emergen en el entramado económico y cultural de la isla.
La alianza entre la EGREM, una de las instituciones culturales más emblemáticas del país, y Matticket, plataforma tecnológica de gestión privada, representa un punto de inflexión en la manera de concebir la relación entre lo estatal y lo privado en Cuba. A través de un contrato de arrendamiento, la asociación es una confluencia de visiones para la sostenibilidad de espacios que forman parte del patrimonio popular.

Matticket actúa como el operador de este espacio y al mismo tiempo aporta su plataforma tecnológica y su experiencia en marketing para potenciar la promoción de las actividades culturales. La misión de esta empresa es lograr la accesibilidad de los eventos culturales, de entretenimiento y deportivos realizados en La Habana.
Esta combinación entre gestión presencial de espacios y plataformas digitales de comercialización sugiere un modelo de negocio cultural integrado, donde la tecnología no reemplaza la experiencia física sino que la amplifica y la hace accesible a públicos más diversos.
El proyecto se inscribe en un contexto más amplio donde las formas de gestión no estatal en Cuba comienzan a jugar un papel creciente en la dinamización del sector cultural cubano. La EGREM, al abrir espacios a la colaboración con actores privados, no solo obtiene ingresos por arrendamiento sino que garantiza la continuidad operativa de instalaciones que de otro modo podrían permanecer cerradas o infrautilizadas.
La posibilidad de operar hasta las 6:00 de la mañana, con una licencia que amplía el horario habitual de la Casa de la Música, crea un circuito nocturno más extenso que puede retener y diversificar el flujo de público. Este tipo de sinergias entre espacios cercanos sugiere una planificación cultural que trasciende los límites de cada institución para construir una oferta integrada.
La experiencia de Matticket en alianza con la EGREM ofrece pistas sobre posibles caminos para la gestión cultural en Cuba. La combinación de respeto por la tradición, innovación en la programación, transparencia en la gestión económica y uso de herramientas tecnológicas configura un modelo que podría ser replicado en otros espacios culturales que enfrentan desafíos similares.
Pedro Díaz, desde su doble condición de artista y empresario, encarna esa posibilidad de tránsito entre mundos que en el imaginario cubano a menudo se han presentado como antagónicos. "Soy un bailador nato también, a mí me encanta bailar", confiesa, recordando que, por encima de las estructuras y los modelos de gestión, el destino final de cualquier espacio cultural es ser habitado por la alegría, la música y la danza de quienes lo visitan.
La invitación al Havaneciendo de la Casa de la Música de Galeano está hecha.