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Gastronomía cubana: con el viento a favor

Gastronomía cubana: con el viento a favor

El Festival Internacional Varadero Gourmet propicia un relevante intercambio de saberes y experiencias. Foto: TTC

Lograr que el destino Cuba sea reconocido también por su gastronomía y que el visitante muestre un alto nivel de satisfacción respecto a los platos y bebidas nacionales es una meta alcanzable y cada día más cercana a cumplirse del Ministerio de Turismo (Mintur).

Justamente a favor de posicionar a Cuba como un destino de calidad en los servicios de restauración, bares y cantinas llega cada año el Festival Internacional Varadero Gourmet.

Sobre su papel impulsor dentro de la gastronomía nacional comenta a nuestra publicación el Msc. Jorge Luis Méndez, presidente de la Cátedra de Gastronomía y Turismo del Mintur.

¿En qué medida considera contribuye el Varadero Gourmet al desarrollo de la gastronomía en el país, especialmente ligada al sector hotelero?

Con propósitos análogos a eventos de esta índole que se efectúan en Cuba y en el ámbito internacional, constituye espacio idóneo para la actualización de los participantes en el orden cognoscitivo integral. Asimismo, representa un marco propicio para el intercambio entre profesionales de la industria de la hospitalidad, en tanto que posibilita una actualización sobre la disponibilidad de productos y soportes materiales más apropiados para desarrollar la hotelería, bajo preceptos de modernidad y eficiencia.

Gastronomía cubana: con el viento a favor

Foto: Cortesía del entrevistado

Uno de los objetivos del evento es habitualmente actualizar a los participantes sobre tendencias y prácticas en los servicios gastronómicos. ¿Qué tendencias internacionales se aplican actualmente a la gastronomía en el país?

Precisamente, esta oncena edición ha sido dedicada a los servicios gastronómicos, componente esencial de todo producto turístico. Las formas de comportamiento al servir evidencian, en buena medida, la identidad de aquellos con vocación de anfitriones. Cada manifestación cultural se enriquece mediante la asimilación (¿apropiación?) de incidencias que resultaron ajenas, hasta que fueron comprendidas por quienes las reciben.

Con similar sentido, para la conformación del programa académico y los certámenes competitivos que se incluyen, se han tomado en consideración los nuevos modos de hacer durante los actos de comer y beber, junto a novedosas –cuando no rectificadoras- técnicas, procederes y experiencias, llegadas de diferentes entidades e instituciones especializadas del mundo con las que mantenemos vínculos profesionales y de colaboración; al igual que en atención a inevitables transformaciones de intereses, gustos y preferencias de los segmentos de clientela que apuestan por esta Isla Grande como motivo de viajar.

Obviamente, con énfasis en nuestro valioso paisaje humano que representa uno de los atractivos principales para los visitantes, y esencia de gentes que apuestan por agradar, cambiando sólo lo que en verdad sea necesario.

¿Cómo calificaría la evolución del evento desde su surgimiento hace 11 años?

Ante todo, con favorable progresión. Además de un sistemático crecimiento cuantitativo de delegados, expositores, conferencistas, países asistentes y participantes en general, igualmente se han perfeccionado conceptos de diseño, diversificación y calidad de ofertas, unido a indiscutibles mejoras organizativas.

Gastronomía cubana: con el viento a favor

Foto: TTC

Todo ello, en correspondencia con renovadoras percepciones que presupone lo dado en llamar gourmet, como actitud ante la vida, amigable con la salud humana, la preservación medioambiental y pertinencia para la sostenibilidad.

¿Qué relación tiene la Cátedra Cubana de Gastronomía y Turismo con el evento?

Además de su misión principal como órgano consultor y coordinador para concebir y efectuar actividades científicas, investigativas, educativas y culturales, dedica especial atención a brindar apoyo prioritario a las acciones de formación, superación y especializaciones, al igual que el otorgamiento de reconocimientos a establecimientos y personal vinculado a la elaboración y servicios de alimentos y bebidas.

Tal es el caso de los programas académicos integrados a estos eventos, para los cuales se recaba a conferencistas, expositores y suministradores dosificar sus presentaciones con efecto multiplicador de conocimientos, al tiempo que cada sesión posea un conveniente carácter didáctico.

De cara al visitante foráneo, la gastronomía no debe limitarse a una atracción más. Debe ser vía de interactuación amena, respetuosa y convincente, sin olvidar que el reflejo cultural criollo está indeleblemente marcado por la popularidad y el culto a la simpatía, que en nada teme a la mundialización de las costumbres.

¿Cómo este encuentro contribuye a los objetivos de la Cátedra de promover actividades para preservar la autenticidad, valores identitarios y la adecuada promoción de la gastronomía cubana?

Partimos de una realidad irrefutable: todo lo que se realice dentro y para el turismo, no solo como actividad económica sino también humana, refrenda un hecho cultural. Los turistas del siglo XXI, más que receptores de productos y servicios, han devenido consumidores de experiencias. Y en no pocos casos, se convierten en cazadores de culturas. A propósito de esta realidad, vale citar una afirmación de Jesús Felipe Gallego, destacado profesional de la hotelería española: “Los viajeros-gastronómicos: combinan el colchón con la cuchara y un buen caldo”.

La gastronomía tiene un protagonismo decisivo en los actuales procesos de (re)entendimiento con varias partes del orbe. La nostalgia que persiste actualmente en una significativa parte de los cubanos residentes en el extranjero, no necesariamente estriba en desear “lo de antes”, más bien, por lo que siempre pertenecerá a todos los nacidos en esta Isla Grande y sus descendientes, donde quiera que hayan decidido habitar. Resulta, en suma, lo que con su acostumbrada agudeza definiera como cubanidad el sabio cubano Don Fernando Ortiz: “…es condición del alma, complejo de sentimientos, ideas y actitudes”. Y todo eso está presente, dispuesto a ser compartido, en gestores y actores de nuestro Varadero Gourmet, que con justeza va mereciendo el calificativo de tradicional.

Cátedra de Gastronomía y Turismo: base de un futuro promisorio

La labor de esta entidad ha cosechado desde su fundación frutos relevantes. Fue creada en el 2017 con el fin de proponer y efectuar actividades científicas, investigativas, educativas y culturales que propicien preservar la autenticidad, valores identitarios y la adecuada promoción de la gastronomía cubana.

Además, funciona como ente coordinador para fomentar acciones de formación, superación y especializaciones, al igual que vías y procedimientos para valorar y distinguir establecimientos y personal vinculados con las artes culinarias y servicios de alimentos y bebidas.

Entre sus principales logros su presidente cita haber conseguido elevar los niveles de satisfacción de los turistas a un 80% gracias a la capacitación y superación de los trabajadores.

Otro resultado importante ha sido reducir los niveles de azúcar en los postres, adecuar la condimentación, la diversificación de los métodos de elaboración –con menos alimentos fritos, por ejemplo- a fin de lograr preparaciones más saludables, y dosificar los menús para balancear la presencia de alimentos feculentos: cereales, viandas, y granos.

En opinión del experto ha tomado fuerza, para bien, la cultura vitivinícola, y se ha popularizado la coctelería, sin dejar de reconocer la necesidad que impone el clima tropical de consumir bebidas gaseosas y cervezas.

Respecto al uso de platos tradicionales en los menús de hoteles y restaurantes, considera el especialista que la cocina cubana sí está presente, aunque, se debe preservar su herencia más allá de las influencias y modas internacionales. “No ha fenecido, no ha flaqueado la cocina cubana como gen cultural”, y mencionó la proliferación desde finales de los 90 del siglo pasado de recetarios y otras publicaciones que ponderan las preparaciones nacionales.

Otro punto a favor es que, en países europeos, americanos y de otras latitudes se pueden encontrar restaurantes de comida cubana, muestra de que gusta y es aceptada internacionalmente.

Sobre los proyectos de la Cátedra de Gastronomía y Turismo afirmó su presidente que continuarán las acciones de capacitación y fiscalización para erradicar las insuficiencias que prevalecen. Alcanzada esa meta se podrán materializar ideas como la creación de rutas gastronómicas y que la comida cubana sea un motivo de viaje.

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