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Cuba: Un destino de oportunidades de negocios

Cuba: Un destino de oportunidades de negocios

“La Feria ha devenido un espacio excepcional para promover a Cuba como un destino para inversiones, y es el contexto donde el ministro del Comercio Exterior y la Inversión Extranjera ha lanzado –en las ediciones de 2014 y 2015– la Cartera de Oportunidades de Negocios, al igual que lo hará en Fihav 2016.” Foto: Jesús Rodríguez. TTC

Entrevista a Orlando Hernández Guillén, presidente de la Cámara de Comercio de la República de Cuba.

Con ocasión de la celebración de la Feria Internacional de La Habana, bolsa comercial de carácter general más importante de Cuba y el Caribe y una de las más representativas en América Latina, consolidada como la cita expositiva de mayor interés para quienes se relacionan comercialmente con la Isla, TTC ha entrevistado a Orlando Hernández Guillén, presidente de la Cámara de Comercio de la República de Cuba.

Hernández Guillén, ha tenido una amplia cobertura mediática en los últimos meses los múltiples encuentros y foros entre empresarios de Cuba y otros países, para dar a conocer las oportunidades de negocios y posibilidades de inversión extranjera de los principales sectores de la economía cubana. Sería interesante que usted se refiriera a estas acciones.

Obviamente, no es un secreto para nadie que después del 17 de diciembre de 2014 el interés por Cuba, desde todo punto de vista, pero muy especialmente como plaza para concertar negocios y buscar nuevas oportunidades de inversiones ha crecido exponencialmente, y esto se ha manifestado en firmas pequeñas, medianas y grandes empresas de muchos países interesados. Algunas que antes no estaban presentes, ahora sí quieren, pues aspiran a estar aquí en el momento cuando ya Cuba tenga condiciones normales para operar con todos los mercados del mundo incluyendo los Estados Unidos; otras que ya estaban, pretenden proyectar su relación a un nivel superior.

Prácticamente, no ha habido visitas estatales, y han sido muchas, de Asia, Europa, América Latina, Norte de África, que no hayan traído consigo una delegación de empresarios, lo cual nos satisface porque, como quiera que sea, es una ocasión para intercambiar, establecer contactos directos de una manera acelerada e ir despejando las posibilidades reales y potenciales, tanto de comercio como de inversión, que puedan haber con diferentes mercados y empresas.

Y como resultado, ya hay muchas compañías que han iniciado los trámites para establecerse en Cuba como sucursales y se han conciliado nuevas operaciones comerciales, de negocios e inversionistas coadyuvadas por esas acciones. Es un proceso importante que tiene una causa vinculada, hasta cierto punto, con este nuevo entorno donde se encuentra Cuba y nosotros, como Cámara de Comercio junto al sistema empresarial cubano, lo estamos aprovechando al máximo con vistas a dar la respuesta que corresponde.

Se han celebrado foros empresariales con España, Italia (ha asistido hasta el presidente del Consejo de Ministros), Alemania, Francia, China, Japón, entre otros, es decir, son múltiples las acciones, algunas con mayor cobertura mediática que otras, pero siempre significativas. Muchas delegaciones han tenido nivel de Estado, pues han venido encabezadas por los titulares del ramo y autoridades nacionales o federales, y otras han sido expresión de provincias o autoridades regionales que quieren desarrollar el comercio con Cuba.

¿Podría ampliar sobre el caso particular de encuentros con empresarios de Estados Unidos?

En el caso de Estados Unidos, ellos han tenido una gran reacción porque son los que no conocen Cuba y los que, en realidad, en un momento determinado, van a ser un  mercado natural para este país. Para el universo empresarial estadounidense negociar con Cuba es una gran oportunidad de negocios, inversiones y desarrollo del turismo, porque nos ven como ese mercado natural del cual hablábamos. Claro está que Cuba tomará las medidas para que no se produzca una relación de dependencia como tuvo antes.

En tal sentido, hemos respondido a los intereses de gobernadores, la Cámara de Comercio de Estados Unidos, disímiles entidades como los World Trade Center con los cuales tenemos vínculos y que allá existen prácticamente en todas las ciudades y sí quieren tener relaciones con Cuba. Pero todo esto al final tiene un freno: pueden llegar, pueden ver, pueden intercambiar sobre posibles proyectos u operaciones comerciales, pero hasta ahí, porque el bloqueo sigue en pie, está intacto, por lo cual adelantar hacia alguna concreción se hace prácticamente imposible.

Al celebrarse la Feria Internacional de La Habana justo cuando transcurren cambios trascendentales en el escenario de las relaciones comerciales de Cuba con el mundo, ¿qué connotación tendrá esto en Fihav 2016?

Yo diría que esto viene confirmando una tendencia ya revelada en la pasada edición, sobre el gran interés en la Feria Internacional de La Habana; hay gran concurrencia de expositores extranjeros, demanda tal –en número de empresas, países asistentes y espacios expositivos– que prácticamente nos ha llevado a pensar que el recinto ferial actual de Expocuba se queda pequeño, a pesar de que tratamos de optimizar las áreas. Unido a ello, se reafirma una notable presencia de delegaciones oficiales, ministeriales, de cámaras de comercio y organizaciones promotoras que acuden, lo cual propicia un marco sin igual para intercambiar e impulsar la relación bilateral.

La Feria ha devenido un espacio excepcional para promover a Cuba como un destino para inversiones, y es el contexto donde el ministro del Comercio Exterior y la Inversión Extranjera ha lanzado –en las ediciones de 2014 y 2015– la Cartera de Oportunidades de Negocios, al igual que lo hará en Fihav 2016. Cada año la Cartera se actualiza: se eliminan los proyectos en los cuales ya se está trabajando y cada sector incorpora los nuevos para presentarlos a los posibles socios.

Esta 34 edición tiene la particularidad de acoger al Primer Foro de Inversiones —evento específico de dos días, en el propio marco de Fihav—, una actividad especializada cuya inscripción se abrió desde septiembre pasado, en paralelo con la de la propia feria. Hemos pretendido que asistan no solo los expositores interesados, sino también otros posibles inversionistas, a través del portal del Foro, con el propósito de establecer previamente los contactos y citas con la contraparte cubana que esté promoviendo y presentando un determinado proyecto.

El programa del Foro parte de la primera acción, el lanzamiento de la Cartera, luego de lo cual se procede a las citas con representantes de 15 sectores de la economía cubana, y contempla una ulterior sesión dedicada a intervenciones de personas con experiencia de inversiones en Cuba, de manera que entre los interesados en invertir y las autoridades cubanas pueda haber un intercambio favorable para la toma de decisiones.

¿Por qué vías se estimula que la participación foránea se dirija en mayor medida hacia ciertos sectores priorizados de la economía cubana?

Lo primero a recalcar es que Cuba haya promulgado una nueva legislación más atractiva desde el punto de vista impositivo y de las condiciones que se ofrecen a los inversionistas, es la principal herramienta con la cual se trabaja en esta nueva fase. La otra es la creación de la Zona Especial de Desarrollo Mariel (ZEDM) donde se ofrecen condiciones aún superiores a las brindadas en el resto del territorio nacional; aclaro que no es una zona libre, es de ejecución de proyectos económicos o industriales. Obviamente, las acciones de promoción y divulgación en torno a la Ley mediante los distintos mecanismos existentes en el país constituyen también un instrumento cardinal.

Lanzar la Cartera de Oportunidades es otra herramienta que ha sido útil para atraer inversionistas. La Cámara, en todo este trabajo, asume la responsabilidad que le ha sido asignada de impulsar la promoción de Cuba en este campo, al igual que lo hace ProCuba, Centro para la Promoción del Comercio Exterior y la Inversión Extranjera.

Al presente, ¿ya existen evidencias que refrenden la validez de las facilidades emanadas de la nueva Ley de Inversión Extranjera, en el sentido de que haya favorecido el despunte de esta modalidad en el país?

Sí ha repercutido. Esta nueva Ley no se elaboró festinadamente, sino se concibió sobre la base de un estudio de las experiencias derivadas de la anterior, el entorno de Cuba en el mercado del Caribe y América Latina, las condiciones que otros países ofrecen al inversionista y las garantías que estos requieren, y a partir de eso se promulgó la nueva Ley. Se complementa con acciones como las de establecer políticas sectoriales y presentarle a los socios las posibles opciones a través de la cartera de proyectos, es decir, no esperar a que vengan a buscar sino poner en sus manos, de entrada, la relación de nuestros intereses, con determinados números sobre cada uno de esos proyectos y con estudios de factibilidad.

Es decir, creemos que se han justificado plenamente las acciones acometidas en estos últimos tres años para dar respuesta a las necesidades que tiene el país de interactuar con la inversión extranjera.

¿Qué papel juegan los comités empresariales constituidos con algunos países para estimular los negocios conjuntos con contrapartes cubanas?

Hemos ido constituyendo comités bilaterales donde se ha identificado una masa crítica de empresarios extranjeros actuando, presentes, trabajando en el mercado cubano y con una sostenida y probada voluntad de establecer negocios con Cuba, contando, por supuesto, con nuestro interés recíproco en esos mercados.

Se integran estos comités que permiten orientar las oportunidades de cada mercado y con más posibilidad de materializarse. Es una herramienta útil, a su vez, para identificar aquellas cuestiones que puedan estar en el orden bilateral y constituyen frenos u obstáculos para las relaciones: esa valoración del conjunto de empresarios extranjeros o cubanos tiene un alto valor en sí, puesto en manos de quien corresponda para tratar de eliminar esos impedimentos y crear mejores condiciones para el comercio.

En la actualidad tenemos 13 comités empresariales. Algunos han sido muy activos y han desempeñado un dinámico papel, por ejemplo el de España, que está bien consolidado, se viene reuniendo desde hace mucho tiempo y ha coadyuvado a que se mantengan las relaciones aun en momentos de coyunturas desfavorables o problemas diversos; la celebración de la sesión del Comité es reconocida por las autoridades como un momento importante, al punto de encabezarlo personalidades de alto nivel. Están, por citar algunos, los casos de México, Rusia, China e Italia –este tiene apenas unos cinco años, pero ha sido efectivo y ha jugado un rol significativo; justo recientemente, se celebró la quinta sesión del Comité Empresarial Cuba-Italia, en Roma, presidida por el ministro de Comercio Exterior y la Inversión Extranjera de Cuba, Rodrigo Malmierca, y el titular italiano de Desarrollo Económico, Carlo Calenda.

¿En qué fase se encuentra actualmente el proyecto de la Zona Especial de Desarrollo Mariel?

La Zona Especial va creciendo al ritmo que puede hacerlo un proyecto de esta envergadura y estas características: consolidándose paso a paso. Se lanzó en Fihav 2013, donde se expuso su proyección, cuando aquella área era tan solo un terreno cercado; a partir de entonces ha ido progresando, ya como ZEDM, de acuerdo a los primeros objetivos, entre los cuales está la zonificación, es decir, la creación de distintas parcelas para ir construyendo escalonadamente.

En la primera zona, la más cercana al puerto y las infraestructuras –llamada Zona A–, se está conformando la infraestructura ferroviaria y de servicios, como agua y electricidad, y se está parcelando el terreno, todo con una visión muy novedosa, de conjunto con una empresa extranjera. Además, se han definido los pilares económicos prioritarios: en primer lugar, la logística, porque quienes van a instalarse allí requieren apoyo con transportación, equipos de movimiento de tierra y otras facilidades. En estos aspectos se prospera en esa zona A.

El otro pilar es el de los objetivos estratégicos vitales para la economía, como son la industria farmacéutica y la biotecnología, a más de las industrias alimentaria, de procesamiento avanzado del acero y otras productoras de mercancías con alta tecnología. Y se ven los resultados: hay 17 compañías, algunas ya en obras, que son empresas mixtas, con 100% de capital extranjero o con capital cubano. Durante Fihav 2016, las principales compañías ya establecidas en Mariel exponen lo que han hecho y lo proyectado para los próximos años.

En paralelo, el puerto de Mariel ha seguido consolidándose y madurando, porque estas obras no son del tipo que se abren y ya están en pleno funcionamiento, sino que implican un proceso de asimilación durante el cual se van engrasando los mecanismos y se van poniendo en operaciones modularmente; son infraestructuras que van progresando sobre la base de construcciones sucesivas.

¿Hay algún otro aspecto sobre el cual usted desee pronunciarse?

Esperamos que la Feria Internacional de La Habana constituya un nuevo paso trascendente para promover las potencialidades de Cuba, incrementar las exportaciones, contar con un universo más amplio de suministradores serios y eficientes al mercado nacional, captar nuevos intereses inversionistas para el país y reafirmar, siempre, nuestro enfrentamiento al bloqueo de Estados Unidos al poner en evidencia la afectación que este trae, tanto para Cuba y su economía como para las oportunidades de negocios de empresarios estadounidenses y de terceros países y, de hecho, para la propia economía estadounidense.

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